GHEE

El ghee es una grasa láctea ligera que se puede elaborar a partir de mantequilla de producción ecológica de animales de pasto.

Utilizada en la medicina ayurvédica, es un ingrediente habitual de las cocinas india y pakistaní, y ya que tiene propiedades medicinales y nutricionales importantes que podemos incorporar a nuestra dieta, hemos aprendido a elaborarlo, gracias a nuestra maestra CLARA CASTELLOTI.

La mantequilla normal contiene el 18% de agua y el 2% de proteínas que, al unirse con las grasas, forman una combinación pesada y nociva para la salud. Con la elaboración del ghee, el agua se evapora y las proteínas (lactosa y caseína) se eliminan. La caseína es una de las proteínas más nocivas de los lácteos, responsable de contribuir a la aparición de tumores; en el ghee, desaparece, junto a la lactosa, sustancia responsable de las alergias a los lácteos.

La caseína y la lactosa son dos nutrientes presentes en los derivados lácteos que con mayor frecuencia provocan alergia, intolerancia o sensibilidad. Su consumo puede provocar otras enfermedades alérgicas, cutáneas e incluso algunas enfermedades autoinmunes.

Debido a ello, pueden tomar ghee personas tolerantes e intolerantes a la lactosa (exceptuando casos más graves) porque contiene una cantidad de lactosa prácticamente insignificante, sólo un 0,06% del contenido total de nutrientes.

El ghee es más rico en grasas que la mantequilla, y es rico en ácido butírico, en ácido linoleico y otros ácidos grasos de cadena corta, lo que la aporta propiedades anticancerígenas, antiinflamatorias, con efectos positivos a nivel cardiovascular, beneficios para nuestra flora intestinal, e incluso para favorecer la pérdida de grasa corporal.

No se quema fácilmente: es más resistente a la cocción porque tiene un punto de fusión más alto que la mantequilla normal. Gracias a esa cualidad, puedes utilizarla también para cocinar sin el riesgo de ingerir derivados tóxicos de las grasas.

Tiene un sabor más dulce que la mantequilla, combina a la perfección con cualquier plato, incluso con alguna bebida caliente como el té o el café, y aguanta más de un año entero sin necesidad de refrigeración, siendo muy fácil su conservación en perfecto estado, siempre y cuando no la pongamos en contacto con el agua.

Tal y como explica la Dr. Isabel Belaustegui, en su página VIDA POTENCIAL*

“El ghee elaborado con mantequilla de animales alimentados con pasto orgánico además ayuda a reducir el colesterol, disminuir la presión arterial y por tanto reduce el riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular.

“El ghee tiene propiedades curativas interesantes, sobre todo a nivel digestivo: ayuda a curar las gastritis y las úlceras de estómago, es ligeramente laxante y ayuda a las personas con anemia y decaimiento. Además, es rico en vitaminas esenciales para la salud, como la vitamina A, D (regula el metabolismo del calcio, implicado en la correcta mineralización de los huesos y numerosas funciones vitales), E (potente antioxidante) y K (esencial para la coagulación).”

(* https://www.vidapotencial.com/beneficios-ghee)

¿Cómo usarlo en la cocina?

Puedes usarlo en vuestras tostadas, postres, en lugar del aceite de oliva, para la plancha, salteado de verduras, o incluso en vuestro té o café.

¿Cómo elaborar ghee a partir de la mantequilla?

Calienta la mantequilla en un cazo de fondo grueso y cuando rompa a hervir, baja el calor para que se vaya evaporando el agua poco a poco, que lo comprobarás por las burbujas que aparecen en su superficie. Al fondo quedará pegada la proteína, y sobre ella la grasa de color amarillo oro, con una espumilla.

No se revuelve en ningún momento.

No dejes el cazo solo y te vayas a hacer otras cosillas, porque se te puede quemar¡¡¡ Para una pastilla de 250 gramos, suele tardarse una media hora. Cuando deje de borbotear significa que ya ha perdido toda el agua. Entonces, la retiras del fuego, y la incorporas, con un colador, a un frasco de vidrio esterilizado, al que has metido previamente una cuchara para evitar su rotura por el contraste de temperatura.  Procura no añadir los restos del fondo del cazo, amarronados.

Luego dejas enfriar totalmente el recipiente antes de taparlo, para evitar la condensación de agua en la tapa. Procura no mezclarla nunca con agua, para evitar tu enranciamiento, y usa una cuchara limpia y seca siempre para tomarla. No se conserva en nevera, sino a temperatura ambiente.

Más información en:

En su grupo privado de ECODIETA (al que os podéis incorporar simplemente solicitándoselo a Clara), Clara Castelloti os comparte un video en el que podéis asistir a todo este proceso de elaboración del ghee. Yo siempre tuve miedo de elaborarlo, por si acaso lo quemaba, por eso gracias al video de Clara, pude hacerlo con tranquilidad y seguridad. Os lo he compartido también en nuestro perfil de Facebook de Azu Factoría Natural, ya que el video de Clara es el que realmente te permite luego elaborarlo tú en casa con toda la tranquilidad y seguridad del mundo.

mi ghee casero¡¡¡ gracias Clara¡¡¡

También tenéis más información de este producto en su libro ECODIETA.

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