Dentro de la piscina soy la persona más feliz de la tierra…bueno, mejor debiera decir…del planeta agua.
Para que la sonrisa se mantenga cuando sales de la piscina, hemos elaborado en el taller de los inventos, una mascarilla capilar, una “hair butter”, para que nos entendamos, una manteca para el cabello. 
El objetivo: proteger el cabello de los efectos dañiños del cloro, aportando nutrición, suavidad e hidratación.
Me gusta el término “manteca” porque nos habla de su textura final, y porque buscando la esencia de la simplicidad, se logra batiendo sus componentes, uno a uno, con calma y cuidado. Tras unos minutos de reposo, el preparado, al descansar se convierte mágicamente en un suave bálsamo. 
 
Y te ha dado tiempo por ejemplo, de releer a Mario Benedettí: 
 
 
 
Sirena
“Tengo la convicción de que no existes
y sin embargo te oigo cada noche
te invento a veces con mi vanidad
o mi desolación o mi modorra
del infinito mar viene su asombro
lo escucho como un salmo 
y pese a todo
tan convencido estoy 
de que no existes
que te aguardo en mi sueño para luego.”