Con el masaje aromaterápico infantil, redescubrimos una práctica que ha estado presente en muchas otras culturas.
Para crecer felices, los bebés y los niños necesitan dos tipos de alimentos: la comida y el amor. Y el contacto afectivo, sobre todo en los primeros años de vida, es tan fundamental como la comida para su desarrollo equilibrado.
El masaje con aceites esenciales o aceites vegetales macerados en plantas medicinales permite fortalecer este vínculo afectivo entre los padres y sus hijos, lo que supone muchísimos beneficios para ambos.
Para el niño, porque a nivel físico se fortalece su sistema muscular, su sistema neurológico, su sistema circulatorio y su sistema inmunológico. Beneficia el sistema digestivo, ayudando a calmar los cólicos, diarreas y estreñimientos.  Tiene un efecto relajante y tonificante de la musculatura. 
Permite solucionar problemas respiratorios. Favorece el sistema endocrino, reduciendo las hormonas causantes del nerviosismo, lo que favorece su calma y relajación, facilitando un sueño más largo y de mejor calidad.
A nivel psico-emocional, el masaje le aporta al niño una mayor seguridad, lo que genera mayor autoestima, más confianza, un nivel más alto de comunicación afectiva, estrechándose los vínculos amorosos con sus seres queridos.

Para los padres, el propio masaje y contacto con su hijo ya le aporta serenidad y también le ayuda a relajarse. Al concederle a su hijo ese valioso espacio de tiempo para una actividad tan satisfactoria, eso compensa esta vida de prisas y esa sensación de culpabilidad que a veces nos atenaza por no poder dedicarles más tiempo, y por tener que separarnos de ellos tantas horas al día. 

El masaje es una excelente forma de acercamiento y de comunicación que permite crear un espacio propio de interacción también con el papá, que a veces puede sentirse un tanto excluido, por la intensa dependencia natural mamá-bebé. El padre transmitirá seguridad y bienestar al pequeño, y él saldrá reforzado de la especial relación que les une, ganará en autoconfianza al ver la respuesta de su hijo y la relación que ambos van desarrollando. Saldrán muy beneficiados y además fortalecerá directamente las bases de la relación familiar.

Si quieres disfrutar de un masaje aromaterápico con tu bebé o tu hijo, ten en cuenta que para cada edad hay una serie de aceites esenciales indicados y otros contraindicados. Hay que tener en cuenta una serie de consideraciones, ya que se trata de un producto muy concentrado, y que mal utilizado, puede generar efectos indeseables y muy perjudiciales para nuestro pequeño.
Hay que usarlos con seguridad y confianza en profesionales cualificados en fitoterapia y aromaterapia.