Crema hidratante para un chico de 22 años o cómo hacer una crema para alguien que quiere cuidarse pero al que no le gustan las cremas. Su piel es normal, con alguna irritación muy puntual por exceso de sol.
Las indicaciones eran las siguientes:

– Que sea ligera: utilizamos entonces aceite vegetal de almendras dulces, que es suave, ligero y nutritivo, y muy adecuado para irritaciones de la piel. En este aceite maceramos caléndula y manzanilla, para potenciar con los principios activos de estas plantas, su poder calmante, y actuar contra esos posibles brotes de irritación. Se le ha añadido un poco de aceite de sésamo, un gran agente protector que absorbe los rayos ultravioleta evitando los daños solares, que penetra fácilmente en la piel y tiene un gran contenido en vitamina E, y favorece el bronceado.

Que sea de rápida absorción: eso se consigue con los propios aceites vegetales seleccionados, y con el emulsionante vegetal que se ha elegido, de fácil y rápida absorción.

Que no huela a nada: (Traduzco esta petición e interpreto que no quiere que huela a la típica crema hidratante…de chica, y que tampoco huela a algo excesivamente fuerte y avasallador) Es difícil conseguir que no huela a nada: entre otras cosas porque se ha utilizado un hidrolato de hojas de limonero, que aporta ya de salida un muy suave aroma a cítricos, pero que es tan suave que, por sí mismo, apenas aporta una ligera sensación a limpio y fresco.
Pero no nos hemos conformado con ese aroma, sino que añadimos un aceite esencial. No podemos prescindir de ellos!.
Elegimos el aceite esencial de incienso. A nivel terapéutico-cosmético, es un gran antiséptico y regenerador, es cicatrizante y tónico cutáneo, por lo que ayudará a tratar las posibles irritaciones o dermatitis puntuales que se puedan presentar.
A nivel energético, es un aceite esencial que destensa, calma y revitaliza. Su aroma es realmente espectacular, induce a la serenidad y a la tranquilidad.
Es balsámico y dulce, con nota de base, e intensidad aromática medio-alta, pero que añadido en una pequeña expresión, no se hace notar en exceso, y casi pasaría desapercibido, sino fuera por la agradable sensación aromática que deja.