En todos nuestros talleres, y sobre manera en el Taller de destilación y colonias naturales, hablamos largo y tendido de los aceites esenciales, y de sus extraordinarias cualidades aromáticas y terapéuticas.
 
El primer contacto con un aceite esencial, sin duda es olfativo. Al abrir el frasco ya estamos percibiendo su aroma, gracias a las moléculas microscópicas que se liberan y se esparcen mágicamente por el ambiente.
 
Esas moléculas que lo componen son muy volátiles: ello quiere decir que el frasco no puede permanecer mucho tiempo abierto, porque se liberarían de forma más o menos rápida y nos quedaríamos sin aceite esencial!. Son también muy sensibles al calor, por lo que no pueden añadirse a preparados con elevada temperatura, ya que sus propiedades se perderían. Una de las maneras más sutiles y agradables de beneficiarnos de sus extraordinarias propiedades es la misma vía olfativa, esto es, logrando dispersar por el aire que nos rodea, sus moléculas curativasTeniendo en cuenta su extremada volatilidad, la necesidad del alejamiento de fuentes de calor, y su gran concentración molecular, no pueden utilizarse como ambientadores en los quemadores convencionales que todos conocemos. 
 
Para su difusión ambiental, se requieren de ambientadores o difusores específicos de aceites esenciales, porque manteniendo todas sus cualidades, distribuyen de una manera eficaz esas moléculas para que podamos inhalarlos con toda seguridad y eficiencia.
 
Existen al menos, cuatro tipos diferentes de difusión de aceites esenciales (puede que existan algunos más, pero éstos son los describe la aromatóloga Antonia Jover, y que se pueden localizar en el mercado): 
La difusión por “ultrasonidos”.Por agua y en frío
Estos difusores utilizan agua en la que se depositan unas gotas de aceites esenciales, y por medio de ultrasonidos crean una bruma aromática. La difusión es frío permite conservar las propiedades de los aceites esenciales. Adecuados para lugares de hasta 60 m2., basta con difundir una media hora hasta tres veces por día. 
 
La difusión por “nebulización”. Por aire y en frío. 
Estos difusores emiten una vibración que separa las moléculas aromáticas en diminutas partículas, un pequeño motor produce aire y las propulsa en el ambiente a través de una aguja de cristal situada en el recipiente de cristal. Los aceites esenciales se depositan directamente en ese recipiente sin diluirlos ni con agua ni con aceite vegetal.
Pueden aromatizar espacios de hasta 120 m2.
Son aparatos muy potentes y en 15 minutos el aire queda saturado con las moléculas aromáticas. Se puede difundir de una a tres veces por día.
 
La difusión por “ventilación”. En celulosa y en frío.
Los aceites esenciales se depositan en un soporte absorbente tipo celulosa y el difusor propulsa las moléculas en el ambiente por medio de un ventilador. 
Para salas de hasta 60 m2., esta difusión es muy suave, y puede aplicarse media hora hasta tres veces por día.
 
La difusión por “calor suave”
A partir de los 45 grados de temperatura, los aceites esenciales pierden sus propiedades, por lo que estos difusores, sin alcanzar esa temperatura, calientan y expanden las moléculas aromáticas, por ambientes de espacio reducido y suavemente. Según Antonia Jover, puede ser el método ideal para las personas muy sensibles a los olores o para difundir en el dormitorio de niños, aunque no es bueno dejarle encendido durante la noche, más allá de media hora.
En el mercado hay modelos, formas y colores para aburrir. El nuestro es totalmente silencioso, de acabado en madera y también se puede elegir el color de la luz u optar por luces de colores cambiantes. 
Os aconsejo que antes de comprar, si es posible, lo veáis funcionando, para ver el ruido que produce al estar conectado, los hay unos más silenciosos que otros, y particularmente a mí, me molesta cualquier tipo de ruido, por pequeño que sea.
Algunos están continuamente lanzando al ambiente su bruma aromática, y otros propulsan los aromas unos segundos durante un tiempo y en una frecuencia que puedes programar.
 
Puedes incluir en el difusor una gotas de un único aceite esencial o hacer una mezcla de varios. Elige los aceites esenciales por las cualidades que quieras potenciar en un momento determinado: serenidad, respirar mejor, energía, concentración, equilibrio nervioso, etc. 
Hay todo un mundo de sanación en los aceites esenciales!