Si tras varios intentos de dejar de fumar o disminuir la adicción, no lo has conseguido, y te planteas un programa estricto de desenganche, podrás aliviar gracias a la aromaterapia muchos de los síntomas característicos de esa dependencia.
Algunos aceites esenciales, debido a ciertas moléculas presentes en su composición química, tienen la facultad de reducir la ansiedad que se asocia a la compulsión adictiva del tabaco.
Inhalar algunos aceites esenciales puede ir ampliando paulatinamente el tiempo que media entre un cigarrillo y otro, lo cual permite ir reduciendo la cantidad de nicotina en sangre, y de esta forma, ayudar a que se fume menos, hasta la completa superación de esa necesidad creada.

De qué otra forma nos pueden ayudar los aceites esenciales?
Pues sin duda, a reforzar la voluntad para afrontar el cambio de hábitos necesario, y a fortalecer el ánimo mejorando con una dosis de optimismo la superación a la que hay que enfrentarse.
Así lo plantean dos de las aromatólogas más importantes del país: Antonia Jover y Sandy García, quienes recomiendan fundamentalmente el uso del mirto verde, y de los aceites esenciales de laurel, abeto negro, pimienta negra y ravintsara, combinados tanto para su uso en inhalación como en vía tópica, o incluso ingeridos vía sublingual.
Merece la pena intentarlo. Está en juego tu salud!.