Ya hemos hablado alguna que otra vez acerca del acné en este blog. 
Su tratamiento es laborioso, y exige pautas de alimentación, limpieza y purificación con jabones especiales, además del propio tratamiento tópico.

Teniendo en cuenta todo ello, hemos utilizado una vez más la aromaterapia como artillería pesada, para atacar los principales síntomas de esta explosión hormonal: para eliminar la grasa excedente y regular el sebo, para combatir la infección bacteriana y la inflamación, y para provocar una cicatrización rápida y eficaz.

Bueno, mejor dicho, vamos a utilizar la fitoaromaterapia, porque los aceites esenciales específicos se van a diluir en aceites vegetales específicos también para esta problemática.

Incluso, como plantea una de nuestras mentoras, Antonia Jover, se puede diseñar un ataque de aceites esenciales para chicos y otro para chicas, en función del contenido aromático que se pretenda, ya que el terapéutico sería similar a ambos.

Aceites esenciales reguladores del sebo, como el romero verbenona, y el ylang-ylang.
Aceites esenciales antibacterianos, como el mirto verde, el laurel, el geranio bourbon y la palmarosa.
Aceites esenciales anti-inflamatorios y regeneradores de la piel, como el Katrafay y la mirra.
Aceites esenciales cicatrizantes, como la jara y la zanahoria cultivada.

Combinados con el aceite vegetal de jojoba, que es realidad es una cera vegetal y que contribuye también por sí misma a regular el sebo, siendo también cicatrizante y regenerante cutáneo.
También con aceite vegetal de comino negro, que no sólo es antibacteriano, sino también anti-inflamatorio y cicatrizante. O el aceite vegetal de argán, o de rosa mosqueta, indispensables para las cicatrices profundas de la piel.
Enriquecido el preparado con uno de los mejores cicatrizantes que existen, la miel, y con aloe vera en gel, base excelente por su poder regenerador, purificante e hidratante.

Con estos preparados, de calidad ecológica certificada, no hay acné que se resista!