El rhassoul –también llamado rassoul o ghassoul- es una arcilla mineral originaria de los Atlas, en Marruecos, que es tradicionalmente utilizada por las mujeres de oriente para su aseo corporal.
Se trata de un nuevo concepto de limpieza, ya que en realidad es un champú en seco, que no produce espuma, y que se viene utilizando durante siglos, aunque en nuestra sociedad actual estamos acostumbrados a asociar limpieza con espuma.
Es muy limpiadora. Mantiene el cabello limpio, brillante y saludable. Ideal para cabellos desnutridos o frágiles.
Suaviza la piel, controla la secreción de sebo, eliminando los restos de grasa y caspa del cabello, así como los restos de productos cosméticos, respetando la queratina, aporta volumen, fortalece el cabello y puede combatir la caída del cabello producto de la caspa. Repara cabellos dañados.

Para intensificar sus cualidades nutritivas e hidratantes, y para personas con piel seca, se le puede añadir huevo, unas gotitas de miel o unas gotas de aceite de argán (muy nutritivo), de oliva, de jojoba (regula la caspa), de ricino (aporta brillo), aceite esencial de romero (contra la caída del cabello, activa la circulación capilar) o aceite de almendras dulces.

Modo de empleo: Se mezcla con agua caliente -destilada, de rosas, de azahar, o de hammamelis- y se deja reposar unos minutos, se deshacen los grumos con una cuchara de madera o plástico, nunca de metal.
Masajear frotando el cabello, dejar actuar 15 min. y aclarar con agua.
No conviene guardar la mezcla para usos posteriores.