«He perfumado mi lecho con mirra, palo de áloe y canela. Venid, hartémonos de amor hasta el alba: consolémonos con besos»
Libro de los Proverbios cap.7, versículos 17-18.
Con fama de afrodisíaco, el aroma y sabor dulce y a la vez algo picante de la canela simboliza al invierno y sobre todo a las Navidades. A ella le hemos dedicado un espacio en nuestro programa de radio de EL JARDÍN DE LA SALUD, dentro de la emisora municipal de RADIO CAMARGO.
Esa corteza aromática de un árbol legendario y exótico es una de las especias conocidas desde más antiguo, que todavía sigue siendo de las especias más famosas en la actualidad.
Para los siglos XIII y XIV, la canela que se había convertido en un ingrediente indispensable en la cocina europea medieval junto con el jengibre, siendo entonces los comerciantes venecianos quienes controlaban su monopolio, fijando el precio[1]. En el siglo XVI son los portugueses quienes después de tomar Ceylán, la antigua Sri Lanka, descubren y comienzan a explotar comercialmente la canela que crecía en estado natural en esa isla, aunque para ello tuvieron que esclavizar, someter, saquear y guerrear durante muchos años.
Después de ellos, tomaron el relevo los holandeses, quienes consiguen la concesión absoluta del comercio de la canela por medio de la compañía de las Indias orientales. Y casi terminado el siglo XVIII, son los ingleses los que someten a Ceylán de nuevo, creando una colonia inglesa para seguir con el comercio de una especia tan preciada. Cultivada hoy en muchas más partes del mundo, aún se sigue considerando en la actualidad su canela como la mejor del mundo.
Además de ser una de las especias más importantes del mundo, la canela es una antigua hierba medicinal.
Ha sido utilizada en la medicina ayurvédica para tratar problemas respiratorios y digestivos durante siglos. Los antiguos egipcios la usaban como perfume y por sus propiedades antibacterianas durante el proceso de embalsamamiento. Los romanos la usaban para mejorar la digestión y tambien la utilizaban en las piras funerarias para cubrir el olor de la carne quemada. Se ha utilizado durante siglos en China para aliviar resfriados y problemas digestivos, así como molestias ginecológicas.
Ya Avicena, el famoso médico árabe del siglo X, indicaba sus facultades abortivas, pues provoca la contracción del útero, por lo que se desaconseja durante el embarazo, pero se aconseja en las parturientas.
Tradicionalmente se ha empleado para combatir la gripe y es un excelente enjuague bucal.
Y en relación al uso actual de la corteza como agente medicinal, esto es lo que tiene ocupados a los científicos ya que intentan determinar cómo podrían funcionar sus capacidades antioxidantes para mejorar determinadas enfermedades como la diabetes, el Alzheimer, algunos tipos de cáncer, etc.
Lo más interesante de la canela son sus compuestos aromáticos, es decir, los aceites esenciales que contiene.
Podemos encontrar aceite esencial de la destilación de su corteza o bien de sus hojas.
Puede llegar a tener hasta un 4% de aceites esenciales en su composición. Los compuestos mayoritarios son el aldehído cinámico o cinamaldehído (65-80%), el eugenol, fenoles, cumarinas, linalol y mucílagos.
La acción sinérgica de todos sus componentes aporta un efecto vigorizante, estimulante del apetito, carminativo, cicatrizante, antiespasmódico, antiséptico y antiviral.
La canela es el Atila de los aceites esenciales, ya que destruye el 99,99 por ciento de los microbios, incluso los resistentes a los antibióticos.
Daniele Festy, Mi biblia de los aceites esenciales, pág. 73
Tiene unas cualidades antibacterianas muy potentes, de amplio espectro que se llama, ya que es también antiviral, antifúngico, antiparasitario y anti putrefacción. Muy adecuado para todo tipo de infecciones, fiebres tropicales, diarreas, bronquitis, infecciones urinarias.
Tiene un gran poder antiinflamatorio y antioxidante.
Es, además, estimulante y tonificante general, y nos puede ayudar a combatir situaciones de agotamiento o cansancio, astenia, somnolencias. Provoca un aporte importante de sangre y una reactivación de la circulación, (quizá por ello se le atribuyen cualidades afrodisíacas).
Aunque sus propiedades antiinfecciosas son fuera de lo común, su empleo es difícil por culpa de su causticidad, que hace que su uso se aconseje siempre pautado por manos expertas y cualificadas.
Este aceite esencial NUNCA debe usarse puro en la piel o las mucosas, es muy dermocáustico y debe aplicarse siempre a partir del consejo profesional de un aromaterapeuta
Y para terminar, una recomendación: no hagáis como la chica enamorada que preparó a su amante un baño caliente con aceite esencial de canela, prometiéndose una noche tórrida de pasión, porque acabaréis como ellos, pasando la noche tórrida en el hospital, por quemaduras en la piel, ya que el aceite esencial de canela directamente en el agua del baño no se disuelve, y por lo tanto viaja por encima del agua y en contacto con la piel, la quema.
[1] Quien quiera indagar en la búsqueda del país de la Canela por el Nuevo Mundo, puede leer este magnífico artículo: https://www.traveler.es/viajeros/articulos/historia-ruta-de-la-canela-americana-expedicion-el-dorado-gonzalo-pizarro-orellana-amazonas/18084
Un comentario en “LA CANELA, LEVANTANDO PASIONES”