Curarse con plantas

El concepto de salud y enfermedad en la terapia natural basada en plantas medicinales

Nuestras dolencias o aflicciones son los avisos que nuestro sabio cuerpo nos lanza como signos de que estamos en desequilibrio. Son llamadas de atención, señales de alerta de que algo no va bien, y nos incitan a realizar cambios en nuestros hábitos para volver al equilibrio.

Nuestro cuerpo es una máquina perfecta, de engranajes que conectan entre sí a todos los órganos y sistemas, completa en sí misma, que contiene todos los mecanismos y herramientas necesarios para su perfecto funcionamiento, puesta a punto y mantenimiento. Es capaz de transformar en energía lo que tomamos, y de producir con ello, las materias primas que sostienen nuestro organismo: la sangre, los músculos, los huesos, tendones, cartílagos, etc. Es capaz de eliminar lo que nos sobra, y las toxinas, por medio de órganos específicamente creados para ese proceso de eliminación, que son el hígado, los riñones, los pulmones, la piel. Es capaz de generar antibióticos, antiinflamatorios, tranquilizantes, sedantes, analgésicos, calmantes.

Para que nuestro cuerpo funcione como la máquina perfecta que es, la clave de la salud es el equilibrio. El bienestar y la salud se alcanzan cuando llegamos a un estado único de equilibrio de todo nuestro ser, en el que actúan de forma coordinada nuestras partes constitutivas: cuerpo, mente, espíritu. El equilibrio se alcanza cuando coordinamos en una misma sintonía el cuerpo con los sentidos, la mente y el alma, con la totalidad de la naturaleza y el cosmos.

La salud no es sólo el estado del cuerpo: interactuamos con todo lo que nos ocurre interiormente, y con todo lo que nos rodea, así como con las relaciones cotidianas de nuestras vidas. La manera en la que gestionamos nuestras emociones, nuestras vivencias y nuestras experiencias con todo lo que nos rodea está en el origen de nuestros padecimientos físicos.

La primera línea de actuación es identificar para poder eliminar la causa del problema. Eso supone una indagación personal e íntima, y una revisión de nuestro modo de vida, de nuestros hábitos y costumbres, de nuestra alimentación, de nuestro descanso y actividad física, y de nuestra manera de responder a lo que nos ocurre, de nuestras emociones, de nuestra propia constitución y personalidad.

LA SALUD ES LA ARMONÍA ENTRE EL PENSAMIENTO, EL CUERPO Y LA MENTE. ES EL EQUILIBRIO EN EL DESARROLLO FÍSICO, PSÍQUICO Y ESPIRITUAL. LA SALUD ESTÁ ANTE TODO EN LA CABEZA

DOMINIQUE BAUDOUX. Farmacéutico. Aromatólogo. Presidente de Pranarom

Hay que revisar para encontrar lo que nos ha causado la enfermedad o dolencia, hay que identificar el origen o causa de ese malestar que tenemos. Hay que llegar al fondo. Si nos quedamos atendiendo en la superficie intentando cortar los síntomas, sólo estamos ocultando esos sabios avisos del cuerpo, y parcheamos el problema. La identificación es el primer paso.

Cuando se ha identificado, hay que pasar a la acción: para modificar esa causa desencadenante del problema. Eliminando la causa en el origen, ya estamos participando del proceso de curación. La acción supone una puesta en marcha hacia nuestra curación. No se trata de tomar una planta o esencia o preparado herbal, y salir corriendo a repetir los mismos esquemas y el mismo funcionamiento de vida que nos llevó a enfermar. No podemos obtener resultados diferentes, si seguimos haciendo lo mismo.

“LA SALUD ES EL RESULTADO DE NUESTROS ACTOS DE CADA DÍA.
NO SE OBTIENE EN LA CONSULTA CON EL MÉDICO NI SE COMPRA EN EL MOSTRADOR DE LA FARMACIA”

MANUEL LEZAETA. Naturista, abogado, profesor y escritor.

La responsabilidad de recuperar la salud es nuestra, depende de nosotros y de nuestra implicación en nuestro propio proceso de curación. La fitoterapia y la aromaterapia son buenos compañeros de viaje en este proceso.

La clave para el bienestar, la salud y la curación no es una propuesta igual para todos. Cada persona tiene una naturaleza única, y una situación especial fruto del conjunto de sus vivencias y experiencias, por lo que no hay dos dolencias iguales, ni dos enfermedades.

Enfoque integral y participación responsable y colaborativa en el proceso de curación

Si te decides por integrar la medicina natural y acudir a las plantas medicinales, como herramientas que te ayuden y acompañen en tu propio proceso de sanación, obtendrás mejores resultados si interiorizas y aplicas estas dos recomendaciones:

  • El tratamiento integrado para reconducir nuestra vida hacia un entorno más saludable, para lograr el equilibrio sanador, pasa por aplicar un enfoque integral: dirigir la mente, el cuerpo y el espíritu.
  • Serán necesarios ajustes de estilo de vida, de actividad, modificaciones en la dieta, técnicas de respiración y meditación y procesos de limpieza y detoxificación.