Propóleo

De origen griego, la palabra própolis significa “defensor de la ciudad”.

Los egipcios lo usaban para embalsamar cadáveres. Los griegos y los romanos también descubrieron los beneficios de este pegamento de las abejas, y lo usaban para llagas e infecciones de la piel.

Persas e incas también le encontraron diversas cualidades, pero fue en el siglo XVII cuando el própolis pasó a formar parte de los libros de medicamentos oficiales (farmacopeas). Desde entonces, y hasta el siglo XX, se popularizó en Europa gracias a sus propiedades antisépticas para tratar infecciones de boca y garganta, algo que aún aprovechamos a día de hoy.

  • Origen, funciones y composición:

Esta sustancia resinosa, de color verde o casi negro, que obtienen las abejas de las yemas y cortezas de algunos árboles como el abedul, sauce, castaño, roble, pino, cerezo y algunas plantas herbáceas, también contiene además de resinas, polen y miel.

Con el propóleo, las abejas sellan la colmena para protegerla de los elementos, la hacen más defendible cerrando entradas alternativas, refuerzan su estabilidad estructural, reducen las vibraciones, y previenen enfermedades y parásitos. Cubren con propóleo herméticamente las paredes de la colmena y así la protegen de virus, hongos y bacterias. También lo utilizan para embalsamar a los enemigos voluminosos que no pueden sacar de las colmenas y podrían pudrirse.

Está compuesto de provitamina A, vitaminas del grupo B (especialmente B3), aminoácidos, minerales y bioflavonoides (vitamina P). Es rico en aceites esenciales y resinas balsámicas, contiene además derivados del ácido benzoico, compuestos terpénicos y flavonoides. Su composición confirma sus propiedades antisépticas, antibacterianas y fungicidas.

  • Propiedades medicinales:

El propóleo, según han demostrado varios estudios científicos, posee muchas otras propiedades medicinales, entre las que se le reconocen: antibióticas (fungicida y bacteriana), cicatrizantes, antiinflamatorias, inmunoestimulantes, analgésicas, antialérgicas, epitelizantes y anestésicas, entre otras. Puede usarse puro, en polvo, en forma de aceite o en tintura.

  • Usos principales de la tintura de propóleo:

Nosotros empleamos el propóleo en tintura, y sus usos principales son los siguientes:

  • Prevención: ante los primeros síntomas de un proceso viral o gripal es aconsejable tomar tintura de propóleo para evitar el progreso de la enfermedad.
  • Reforzar el sistema inmunológico: es ideal tomar tintura de propóleo para fortalecer las defensas sobre todo durante los cambios de estaciones.
  • Mantenimiento de la higiene bucal: la tintura de propóleo es efectiva para mantener una buena higiene bucal. Ayuda a mantener la salud de la boca, estimula la generación de esmalte dental, impide la formación de caries y placa bacteriana, y favorece la curación de llagas, aftas bucales y otros problemas periodontales. Parece ser que es posiblemente efectivo para el tratamiento del herpes labial, dolor e inflamación bucal. Ingrediente a añadir en las pastas de dientes.
  • Curar heridas en la piel: se puede aplicar tintura de propóleo sobre heridas, quemaduras, raspones, y otros problemas de la piel ya que cuenta con una acción cicatrizante y antiinflamatoria. El propóleo es un componente básico de ungüentos destinados a curar eritemas, eccemas, acné, dermatitis, herpes, etc.
  • Tratamiento para enfermedades respiratorias: en el caso de las afecciones de las vías respiratorias puede ser ingerida la tintura de propóleo frecuentemente como un tratamiento. También es un ingrediente habitual en jarabes para afecciones respiratorias.
  • Nuestra tintura de propóleo:

Nuestra tintura de propóleo es un extracto alcohólico realizado con propóleo proveniente de colmenas de abejas felices de Liébana -Cantabria- macerado (en una proporción de aprox. 35%) en alcohol etílico -de uso alimentario- y orujo artesano gallego.

  • Modo de empleo:

Añades 7 ú 8 gotas de tintura en un poquito de agua o zumo por las mañanas y lo tomas durante 20 a 30 días, siempre que quieras subir las defensas y reforzar tu sistema inmunitario. Utilízalo sólo o diluido para uso puntual, en el resto de indicaciones terapéuticas señaladas más arriba.