LA QUE ANUNCIA LA PRIMAVERA

Por muy raro que sea el invierno, la prímula siempre intenta ser la primera que avisa de que para la primavera falta poco.  Y aunque todavía quedan zarpazos invernales, aquí tenemos ya florecida a la planta que anuncia la primavera, la pequeña prímula, brotando valiente.

Tradicionalmente se usa como medicinal la Prímula veris. Sin embargo, la P. Vulgaris, más común y abundante en la península ibérica, la puede sustituir sin problemas. Es más, dada la escasez que afecta a la P. Veris, protegida en algunos lugares, es mejor abstenerse de recolectarla, especialmente en lo que se refiere a la raíz, ya que, obviamente, supone la muerte de la planta.

En nuestro curso formativo en podcast «Escucha el Jardín de la Salud«, hablamos largamente de su historia, propiedades medicinales tradicionales, con algunos consejos y recetas para su uso medicinal, en infusión, en cataplasmas, etc. y muchas más curiosidades.

La primavera es una planta comestible, pero evitad las posibles confusiones entre las distintas especies: Las primaveras autóctonas de la Península, a saber: Prímula vulgaris (también denominada Prímula acaulis), Prímula veris (antes llamada officinalis) y Prímula elatior, son comestibles. Sin embargo, las primaveras asiáticas cultivadas como ornamentales como Prímula obconica, Prímula sinensis, Prímula cortusioides, Prímula sieboldi, Prímula mollis, y multitud de híbridos que generan flores de todos los colores,  provocan con frecuencia dermatitis.

Prímulas en Picos de Europa. Liébana. Cantabria.