Durante mi paseo silvestre de estas tardes otoñales, me ha sorprendido el color de las flores de una planta que parece un cardo, sin serlo. En pleno mes de octubre, cuando esperaba ya encontrarlo seco y leñoso, resulta que sus cabezuelas te reciben coloridas, rebosantes de savia y coronadas por delicadas flores rosadas, como si … Continúa leyendo Cardencha soy, que no cardo corredor¡
Cardencha soy, que no cardo corredor¡