Estos días estoy comiendo madroños maduros del árbol de mi vecina, que están deliciosos, y recuerdo mucho a los romanos cada vez que los como, porque eso de que "sólo uno" por peligro a emborrachar, en mi caso, no se produce: cuando como más de uno, ni me mareo o emborracho, sino que me ocurre … Continúa leyendo Efecto «madroño»: mi idilio otoñal con un arbusto asombroso
Efecto «madroño»: mi idilio otoñal con un arbusto asombroso